Ilusión, fe, deseo, confianza; no importa cuántos significados se le otorgue, pero lo que sí se sabe es que ayuda a perseverar, a confiar en aquello que es seguro y verdadero.
Nace la esperanza, es un grito a la confianza en Aquel que vino, que está y que ha de venir.
Jesús nace cada día, cada instante, y como si fuera poco, no se separa de ti.